jueves, 4 de junio de 2015

Descubren que un grabado está Leonardo da Vinci tocando una lira da braccio




Grabado que muestra a Da Vinci tocando una lira

Un grabado de Marcantonio Raimondi puede mostrar a Leonardo da Vinci tocando un instrumento llamado lira da braccio 

Sabemos que ingenió algunos instrumentos musicales como la viola organista, que nunca había sido construida anteriormente hasta que en 2013, unos 500 años después de su invención, el músico Slawomir Zubrzycki la recreó y la hizo sonar en un concierto en la Academia de la Música de Cracovia.

Un grabado de unos 500 años de antigüedad puede mostrar a Leonardo da Vinci tocando un instrumento musical italiano llamado lira da braccio. Si esta información se verifica, podemos estar ante una de las tres únicas representaciones que existen de Leonardo elaboradas durante su vida.

El grabado fue creado por un artista llamado Marcantonio Raimondi en 1505. Sin embargo, ha sido recientemente cuando Duffin Ross, un profesor de música en la Universidad Case de Western Reserve en Cleveland, ha identificado al hombre del grabado como Leonardo da Vinci, según se publica en la revista Cleveland Art.

Según la opinión de Martin Kemp, profesor emérito de Historia del Arte en la Universidad de Oxford y especialista en la vida del genio renacentista, la hipótesis de Duffin es totalmente viable.

Cuando el grabado llegó al Museo de Cleveland en 1930, formando parte de una colección de Arte, los estudiosos pensaron que el hombre representado era Orfeo, un músico de la mitología griega que se decía que era tan talentoso que podía encantar a los animales con su música. Así, el grabado fue denominado como "Orfeo encantando a los animales".

Sin embargo, Duffin se dio cuenta de que era poco probable que aquella persona fuera Orfeo, se trataba más bien de Leonardo da Vinci. Apoya su hipótesis en que, durante el Renacimiento, Orfeo era representado como un joven bien afeitado. Sin embargo, el hombre del grabado se representa como de edad más avanzada, con barba y con rizos largos en la parte baja de su cabellera. Para Duffin, Marcantonio Raimondi representó al artista cuando rondaba los 50 años de edad.

El especialista comparó el grabado con un retrato de da Vinci pintado por Francesco Melzi en 1506, cuando contaba con unos 54 años, en el que se muestran muchas similitudes físicas. El retrato de Melzi muestra a un hombre con barba, largos rizos, un pequeño golpe en la nariz y una cresta en la ceja.

Lo más revelador del grabado, sin embargo, es que el hombre se muestra tocando un instrumento musical, que Duffin ha identificado como una lira da braccio, un instrumento de cuerda frotada.

En 1550, unas décadas después de la muerte de da Vinci, el historiador Giorgio Vasari escribió sobre la gran habilidad musical que poseía Da Vinci, que fue llevado ante el duque de Milán e hizo sonar una lira hecha con sus propias manos. Exageraba, quizás, cuando indicó que él sólo superaba a todos los músicos que habían ido juntos a tocar.

Los problemas que la identificación plantea son de tiempo y lugar. Si, por lo que se sabe, Marcantonio estaba trabajando en Bolonia en esta época, cómo pudo reunirse con Da Vinci. Según Duffin, es probable que se encontraran en Milán, entre 1506 y 1507, durante la representación de alguna opera del mito de Orfeo. Si es así, puede darse el caso de que incluso el propio Leonardo participase en la obra.

Otra posibilidad es que los dos artistas se conocieran en 1509 durante la visita de Leonardo a Florencia o, tal vez, nunca se llegaron a ver y Marcantonio usó algún retrato suyo como referencia.


martes, 10 de febrero de 2015

Aparece un 'Leonardo' valiosísimo en una caja fuerte de un banco suizo


La policía italiana, que dirigió la operación en Lugano, calcula que el retrato de Isabel de Este 'vale cientos de millones'

Un retrato de la aristócrata Isabel de Este ha sido 'rescatado' de una caja fuerte de un banco de Lugano al que han llegado la Guardia di Finanza y los Carabinieri italianos. El lienzo, atribuido a Leonardo da Vinci, según ha anunciado en un teletipo la agencia de prensa italiana Ansa, tiene un valor de cientos de millones de euros. La obra había estado perdida "desde hace siglos", según la policía italiana.

La imagen, un óleo sobre tela de 61 x 46,5 cm de tamaño, apareció en 2013 en el radar de la Justicia italiana, que supo a través de un abogado de Pesaro, que la obra estaba en el mercado y que sus propietarios pretendían sacarlo de Italia.

Fuente: http://www.elmundo.es/cultura/2015/02/10/54da0a5f22601d61198b458e.html

martes, 11 de febrero de 2014

Docufilia - El misterio del Leonardo perdido.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/docufilia/docufilia-misterio-del-leonardo-perdido/1756250/




viernes, 4 de octubre de 2013

Isabel de Este a color



Descubren a Isabel de Este de Leonardo da Vinci a color. Estaba en Suiza.

La pintura pertenece al legado de una familia que vive, desde principios del siglo XX, -tal y como informa el diario Corriere della Sera- entre el centro de Italia y Suiza, en Turgi, en el cantón de Argovia.

La relación entre Isabel de Este y Leonardo da Vinci ha pasado a la historia como la de un eterno rechazo. La noble, marquesa de Mantua, insatisfecha coleccionista y fiel seguidora de la obra del pintor, persiguió por carta, mar y aire al famoso artista para que le dedicase un poco de atención y un retrato. Un capricho que hasta hoy las fuentes aseguraban insatisfecho. Pero expertos de la Universidad Leonardo han anunciado el descubrimiento -en un almacén de Suiza- de un retrato de Isabel de Este, oculto durante cinco siglos, al que han considerado como un precursor de la célebre Gioconda, que se conserva en el Louvre, y que el maestro debió llevar consigo a Roma en 1514.

Isabel de Este (Florencia, 18 de mayo de 1464 - Mantua, 13 de febrero de 1539), noble italiana, fue marquesa de Mantua y es especialmente conocida por ser una gran mecenas de las artes.

Hija de Hércules I de Este y de Leonor de Aragón, hermana de Beatriz de Este y Alfonso de Este, se casó con Francisco II Gonzaga, marqués de Mantua.

Fue, como su hermana, una ardorosa humanista, creando una brillante corte, que se refleja en El cortesano de Baltasar de Castiglione. Protegió entre otros a Rafael, Mantegna, y Giulio Romano, arquitecto de Mantua, así como a los músicos Bartolomeo Tromboncino y Marchetto Cara. Fue retratada por Leonardo (carboncillo) y Tiziano, pinturas que se conservan en el Louvre.

sábado, 10 de agosto de 2013

Científicos exhuman los restos de los familiares de Lisa Gherardini, La Gioconda

La Gioconda: CSI al rescate

Científicos exhuman los restos de los familiares de Lisa Gherardini para fijar la identidad de la modelo de Leonardo

Italia pide al Louvre el préstamo de la obra

Investigadores italianos buscan confirmar la identidad de la Mona Lisa
Lucia Magi Florencia 



Silvano Vicenti, en el centro, asiste a la apertura de la cripta en la Iglesia de la Santísima Anunciación, en Florencia. / STEFANO RELLANDINI (REUTERS)
Entre un concierto y una exposición, la página digital de la Provincia de Florencia anuncia el evento más esperado del día con titulares rojos: “Mona Lisa, la palabra del ADN. Los investigadores buscan los restos mortales de Lisa Gherardini, la modelo de Leonardo da Vinci”. El equipo que desde la primavera de 2011 intenta averiguar a quién perteneció la enigmática sonrisa que el artista pintó a principios del siglo XVI, ha exhumado en la iglesia de la Santísima Anunciación los huesos de los hijos de la muchacha, Bartolomeo y Piero, conservados en la tumba del marido, Francesco del Giocondo.

La cita es frente a una fachada de apacible equilibrio renacentista, encerrada entre el soportal de los Inocentes, antiguo hospital infantil, y su gemelo al otro lado de la plaza. Allí espera Silvano Vinceti, presidente del comité para la conservación de los bienes culturales, una sociedad privada bajo un nombre que parece público. Se asemeja a un duende de cuerpo nervioso y ojos que saltan, es el gran maestro de este ejercicio de necrofilia colectiva. Alarga los brazos, saluda con ceremonias, y hace partícipes a los presentes de su emoción a base de gritos. Solo cabe preguntarse cómo aguanta tanto entusiasmo un cuerpo tan frágil.

Un enjambre multilingüe de periodistas se apelotona frente a la iglesia y se coloca sin rechistar la mascarilla blanca y el gorro verde. Los turistas se atropellan ante la improbable reunión de cirujanos en una iglesia monumental, disparan fotos y risitas. La caravana se traslada al interior y se cuela detrás del altar mayor, para alcanzar la capilla de los Mártires. “Ningún peligro, todo en orden: son periodistas que vienen a ver los huesos de los hijos de la Gioconda”, dice con voz tranquila el cura, en un intento no muy logrado de aclarar las ideas de las ancianas que asisten a la misa. “Estas protecciones son necesarias para evitar contaminar el ADN de la cripta”, explica un colaborador de Vinceti.
Según la teoría más popular, fue Gherardini —una aristócrata de Florencia y esposa del rico comerciante de seda Francesco del Giocondo— la misteriosa modelo que posó para Leonardo da Vinci. O al menos, al principio, alrededor de 1500, porque el pintor siguió durante 15 años retocándola y no se separó de su obra. Tanta excepcional dedicación contribuye a alimentar el incombustible enigma de una sonrisa apenas esbozada.




Dos arqueólogos trabajan en la cripta de la familia florentina de Lisa Gherardini del Giocondo. / MAURIZIO DEGL' INNOCENTI (EFE)

La exhumación de sus descendientes llegó precisamente el día en que Italia pidió a Francia el préstamo durante unas semanas de la obra expuesta en el Louvre. La petición se funda en que el 21 de agosto se conmemora el centenario del hallazgo de la pintura en Florencia en 1913, tras su rocambolesco robo a manos de Vicenzo Peruggia el 21 de agosto de dos años antes.

Pese a que la respuesta de Francia es previsible (y recurrente, ya denegaron el préstamo hace dos años, cuando el centenario se refería al robo y no a la restitución), este acto es la etapa clave de una investigación mantenida desde hace más de dos años. Documentos polvorientos y antiguos registros eclesiásticos cuentan que doña Lisa Gherardini ingresó en el convento de Santa Úrsula de Florencia después de la muerte de su esposo y de los dos hijos, y que vivió allí hasta fallecer en julio de 1542. “Nuestro trabajo arqueológico se centró inicialmente en aquella pequeña iglesia, que se encuentra en el territorio del convento”, argumenta Vinceti, extendiendo el brazo como para subrayar la cercanía entre los dos lugares, dentro del pequeño casco antiguo de la ciudad. “Los archivos del convento mencionan en detalle varios sitios de entierro destinados a particulares. Tumbas que no pertenecían a los franciscanos, sino a otras personas. Decidimos probar”. Un año y medio de excavaciones más tarde, llegó por fin el esperado hallazgo: “Recuperamos ocho esqueletos de cuatro criptas. Seleccionamos tres que pueden pertenecer a una mujer sepultada en torno a la edad de 63 años. Los mandamos a la Universidad del Salento, en el Sur de Italia, donde hay un taller especializado en pruebas de datación del carbono 14, un examen que nos permitirá establecer qué esqueleto data de la época de la muerte de la mujer”, cuenta el investigador.

Tras la pista de Leonardo en Florencia

  • En el convento al lado de la Basílica de la Santísima Anunciación Leonardo alquiló una celda que utilizó como estudio, cuando volvió de Milán. Fue allí donde pintó el cartón de la Santa Ana y —según Vinceti— empezó a pintar La Gioconda.
  • El museo de Leonardo da Vinci está en la cercana calle de Servi, donde se guardan las reconstrucciones de las maquinarias creadas por el genio toscano. La tienda de suvenires es muy frecuentada por los turistas.
  • El Salón de los Quinientos en el Palacio de la Señoría. Tras los frescos de Giorgio Vasari, los estudiosos están buscando el legendario fresco de Leonardo que representa la batalla de Anghiari.
  • En los Uffizi, su Anunciación es una de las joya de la colección.
  • Para sentirse como dentro uno de sus cuadros, lo mejor es subir a Fiesole, una altura desde la que se puede admirar y fotografiar las dulces colinas que rodean la ciudad
  • Y para concluir un completo homenaje al artista, está la visita al museo Leonardiano en Vinci, a una media hora autobús de Florencia.
Las tres montañitas de huesos y cenizas llevan siete días bajo la lupa de los científicos del Salento. Falta al menos un mes para tener los resultados. Después, Vinceti y sus agentes del CSI artístico van a comparar los huesos de Santa Úrsula con el ADN de los hijos de Lisa Gherardini, exhumados. El cruce debe indicar sin margen de error cuáles son los restos mortales de la Gioconda. “Gracias a toda esta investigación vamos a ser capaces de anunciar oficialmente si la tumba de La Gioconda de verdad ha sido descubierta. Si tenemos la suerte de encontrar también su cráneo, vamos a poder hacer un modelo de la cara de Lisa Gherardini con la ayuda de otros institutos científicos italianos. Esto nos permitiría compararlo con la Mona Lisa de Leonardo da Vinci y descubrir finalmente si fue ella la modelo del pintor”, dice Vincenti. Para el resultado hay que esperar un poco más: hasta septiembre no comenzará el examen del ADN, quizás los resultados finales llegarán en Navidad.

“¡Qué ilusión, qué ilusión!”, exclamaba entre tanto Vinceti, célebre por haber resuelto en 2010 el misterio de la muerte de Caravaggio. “Hace tres siglos que no se abre este sepulcro, mi corazón me decía que Bartolomeo y Piero seguían allí”. Gracias a estas excursiones al Más Allá, Vinceti está seguro de que “zanjará la cuestión que atormenta a los estudiosos desde hace lustros: ¿Quién es la misteriosa dama que sonríe ambigua en la tabla conservada en el Louvre?”.

“Se me escapa por completo la utilidad de todo esto”, confiesa Claudio Strinati, historiador del arte y dirigente general del ministerio de Cultura. “Ni siquiera es seguro que aquella muchacha florentina fuese la pintada por Leonardo. Aunque se encuentren sus huesos, ¿qué importa? Habría que estudiar más el cuadro, no dejarse llevar por los cotilleos que nada añaden ni quitan al valor artístico de una de las obras más representativas de su época. Me parece que esta investigación fomenta el morbo, el fetiche de La Gioconda, de una forma absurda desde el punto de vista de la historia del arte”.

Vicenti se defiende apelando a la importancia de resolver el misterio: “Los más grandes historiadores del mundo llevan décadas realizando hipótesis sobre este cuadro. Así que interesa”. Vinceti aprovechó el descubrimiento en Florencia para anunciar cuál será la próxima misión de su equipo: reconstruir el rostro de Napoleón. Por supuesto, previa exhumación de sus restos.

“Se trata del epílogo de una de las historias más grotescas de la Italia de hoy”, dice sin pelos en la lengua el prestigioso historiador del arte Tomaso Montanari. “Bastaría por sí sola para justificar la extinción de los gobiernos regionales o, al menos, el de Florencia”, añade en referencia a la subvención de 140.000 euros dada por la Administración para financiar la búsqueda de los huesos de la Mona Lisa. Una noticia “alucinante”, según Montanari, que no ve justificada por datos concretos dado que el convento de Santa Úrsula es un agujero negro en la ciudad y hace tiempo los ciudadanos piden recalificarlo. “Pero el dinero público fue invertido en la caza de un tesoro tan realista como buscar ‘las plumas de las alas del arcángel Gabriel”.

El gobierno de Florencia ha desmentido en una nota que las operaciones se llevaran a cabo con su dinero: “La Superintendencia de los bienes de Florencia vinculó en 2010 la ejecución de la restauración del convento a la previa excavación arqueológica”, se podría leer en el comunicado.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/08/09/actualidad/1376066079_788422.html

viernes, 2 de noviembre de 2012

Leonardo interactivo: Biblioteca Nacional de España

Una completa web con información de inmejorable calidad sobre Leonardo da Vinci.

Podrás ver los códices en todo su esplendor, con citas y animaciones en vídeo sobre las másquinas ideadas por el genio de Leonardo

http://leonardo.bne.es/index.html